jueves, 1 de julio de 2010

Reflexiones del barón

Como un generoso receptáculo, sobre un pie de bronce firme y sobrio, sujeta a sus amados el amante que los domina y protege sometidos a su voluntad. Los eleva con su poderosa columna inhiesta y los mantiene en vilo, embebido del olor de los cuerpos que pegados al suyo goza y llena con su enérgica fuerza. Y cuando desea, su decisión y empuje exprime el néctar de los jugosos frutos que sostiene 

2 comentarios:

  1. Un simil muy curioso, si señor.

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  2. Por lo menos resulta muy jugoso y dan ganas de morder los frutos

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