Orgullo de un pueblo noble, de un pueblo labriego, de un pueblo abocado a la mar.
Sueño y realidad de un día a día sobrio y esforzado, de un mañana incierto, de un futuro eterno.
Mi tierra es antigua, su suelo arcaico y su alma es grande y sublime como la mar océana que la templa y afina con su brisa y la sal
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