Y fuimos al extremo sur de la tierra y navegamos entre dos países hasta pasar el faro del fin del mundo.


Y deben pensar o decirse entre ellos: qué bobos son estos raros ejemplares cubiertos de capas de pieles de colores y tan extrañas!. Y por qué se ríen?. Acaso les hacemos gracia?. Los divertidos son ellos que ni se sabe lo que parecen, se dicen para sí los pingüinos con sonrisas que no podemos apreciar nosotros
Se me chispoteo la maquina con el otro mail jajajja
ResponderEliminarPego el mensaje anterior :D
El faro del fin del mundo!! se acordó de Julio Verne? :D sus relatos me hacen recordar a Darwin descubriendo la costa magallanica, hermosa descripción Maestro!!! a pesar de vivir en este país nunca llegue tan lejos, una deuda pendiente jeje estoy pensando en llevar a mi Señor a las cataratas, todos debemos pasar aunque sea una vez por tan impresionante experiencia de vida y naturaleza y sentirnos chiquititos enfrente de semejante poderío y aunque no creo en las religiones, Dios se muestra por allí.
Besosssssss Maestro!!!!
eli{ACH}
Cuando navegaba frente a esas costas, me imaginaba cual seria la impresión que causó este magnífico espectáculo en la mente de Magallanes y los hombres que lo acompañaban en su gran aventura. Y la suerte que tuvo al ver a las tribus indígenas manteniendo el calor de sus cuerpos desnudos cubriendo la piel de grasa animal y sentados al rededor de grandes hogueras. El llamó a ese territorio TIERRA DE FUEGO y nosotros así llamamos a ese país. Pero son duda que aquellos exploradores tuvieron que sentir la grandeza del universo al ver esas maravillas. Besos, amiga mía
ResponderEliminar