Madrid me dio como siempre la vital agitación de sus calles pobladas de variopintos tipos de gentes. Distintas razas y colores se mezclan y conviven, no siempre en la armonía más deseable, pero eso debe ser ya cosa de los tiempos que corren ahora. Me devolvió amigos y recuerdos, que a diferencia de las estatuas de Pompeyo Leoni, que están en el antiguo claustro de un convento, hoy integrado en el gran museo, no son sólo bronce o mármol vacías de alma, aunque estas figuras sean la expresión del arte de una época y del esplendor de unos poderosos. Mis amigos y lo que me evoca esa villa es algo más que simples nostalgias del pasado o vivencias del presente. Es mi propia vida que trae a mi recuerdo risas y esfuerzos por lograr aspiraciones que hoy sólo son viejos sueños. Y también reviven en mí sentimientos encontrados y pasiones aún latentes que dejan de nuevo el sabor de un beso y de unos momentos que se han perdido con el implacable paso del tiempo. Y me alegra poder evocar los paseos por esos barrios y cada minuto que pasé con esas personas a las que aprecio y quiero porque son parte de mi existencia jueves, 18 de noviembre de 2010
Reflexiones del barón
Madrid me dio como siempre la vital agitación de sus calles pobladas de variopintos tipos de gentes. Distintas razas y colores se mezclan y conviven, no siempre en la armonía más deseable, pero eso debe ser ya cosa de los tiempos que corren ahora. Me devolvió amigos y recuerdos, que a diferencia de las estatuas de Pompeyo Leoni, que están en el antiguo claustro de un convento, hoy integrado en el gran museo, no son sólo bronce o mármol vacías de alma, aunque estas figuras sean la expresión del arte de una época y del esplendor de unos poderosos. Mis amigos y lo que me evoca esa villa es algo más que simples nostalgias del pasado o vivencias del presente. Es mi propia vida que trae a mi recuerdo risas y esfuerzos por lograr aspiraciones que hoy sólo son viejos sueños. Y también reviven en mí sentimientos encontrados y pasiones aún latentes que dejan de nuevo el sabor de un beso y de unos momentos que se han perdido con el implacable paso del tiempo. Y me alegra poder evocar los paseos por esos barrios y cada minuto que pasé con esas personas a las que aprecio y quiero porque son parte de mi existencia
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que nostalgia encontrarse con nuestras vidas pasadas! un toque de melancolia, muchas sonrisas, reencuentros esperados e inesperados, revolviendo en la bolsa de los sueños olvidados, recuerdos dolorosos y recuerdos extasiados... suspiros...
ResponderEliminarAlegría contenida y en ciertos momentos un regusto del dolor pasado que nos complace sentirlo tanto como revivir el placer. Aunque el gusto de ese dolor dura más tiempo
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