sábado, 31 de julio de 2010

Reflexiones del barón

Podemos ser como una torre que parece altiva y la vida va cubriéndonos de experiencias, como la yedra que trepa por sus muros, siendo verde en épocas y en otras se queda seca y mustia y caen las hojas quedando sólo las raíces que se pegan a la piedra y llegan a horadarla hasta quebrantarla y moverla de sus cimientos. El espíritu también se gasta y se deteriora a veces, pero debe mantenerse firme en su sitio y resquebrajarse por nada

miércoles, 28 de julio de 2010

Reflexiones del barón

Tiempos pasados, tiempo en que vivimos y otros que vendrán después de nosotros. Hay cosas que al envejecer se hacen antiguas y aumenta su valor para las generaciones futuras y así soñamos casi todos con que nos ocurra y seamos reconocidos y estimados al menos por quienes nos conocieron. Y si conservan un buen recuerdo, mejor  

martes, 27 de julio de 2010

Reflexiones del barón

En esa plaza, que es un pequeño parque, pasaba las tardes jugando cuando era niño. Unas veces al pie de esa estatua que representa a un almirante famoso como héroe local y nacional, pero que para mí sólo era un señor de bronce que no se movía, y otras veces jugábamos cerca de una hiena de piedra que me gustaba muy poco. Había otras estatuas y flores y árboles con magnolias y también una fuente de adorno y un chafariz donde bebíamos agua fresca entre juego y juego. Pero lo que no había era álamos a pesar que en mi ciudad a ese lugar siempre se le llamó la alameda. Así son las cosas a veces y les ponemos nombres que no tienen nada que ver con el asunto. Como cuando al sexo se le llama hacer el amor y no hay amor ni lo hubo nunca.

Reflexiones del barón

Pensaban que era el fin de la tierra y sólo era el confín al oeste de un mundo viejo y gastado, pero frente a otra tierra que no era nueva tampoco pues existía al crearse la otra. Y allí también había seres y culturas y opresores y oprimidos, porque eso, por desgracia, debe ser connatural al género humano sin importar latitudes ni coordenadas fijados en los mapas. Unos conquistaron a los otros y cambiaron el nombre a todo un continente. Y eso fue todo

domingo, 25 de julio de 2010

Reflexiones del barón

Después de una vida nos cargamos de recuerdos y vivencias y también de objetos que atesoramos porque creemos valiosos. Envejecemos y no nos damos cuenta que quizás nos sobre todo aquello que no sea la sensación de haber vivido de acuerdo con uno mismo. Todo lo demás sobra y resulta superfluo a la hora de hacer recuento

sábado, 24 de julio de 2010

Reflexiones del barón

Cuando el calor aprieta, nada te calma ni apaga la sed. Es una sensación de ahogo y el aire se vuelve sofocante, sobre todo por la humedad del ambiente. Cuando el cuerpo está caliente por la excitación y el ansia, parece que te falta todo sino te dan alivio. Y se agrava la calentura por la humedad del deseo hasta ser satisfecho. Luego, como cuando baja el sol y el aire se refresca, también se va disipando el ardor al disminuir la urgencia con el último beso. Y todo queda tranquilo y un placentero recuerdo te adormece

viernes, 23 de julio de 2010

Reflexiones del barón

Qué pasos habría dado ese pie de no ser de mármol y a quién sostendría parado o en carrera rápida o meramente alocada tras otro cuerpo excitado como el suyo por la plenitud de la primavera o los calores del verano. Durante el otoño posiblemente sólo caminaría y al llegar el invierno permanecería a cubierto, abrigado del frío, o descansaría hasta un nuevo año cuando volviese a lucir otra primavera o estío irrepetibles