lunes, 2 de septiembre de 2013

Reflexiones del barón




Las transparentes aguas del lago y sus orillas fue un lugar para el rezo y luego, más tarde, sirvió para el reposo y la afición cinegética de los reyes de Baviera. 
















Sus aguas siguen siendo limpias y hermosas y en ellas, por donde navegaron monjes y aristócratas, nos deslizamos serenamente sin poder dejar de mirar las cimas de los impresionantes picos rocosos que rozan el cielo en este sereno paraje de la naturaleza. 






Y muy cerca ascendemos hasta otro capricho hecho para satisfacer la egolatría de un dictador, que quisieron llamar “el nido del águila” y no podemos dejar de estremecernos al pensar en el dolor y las vidas que costó su factura. 






Y allí, a dos mil metros de altura, codeándonos con los Alpes y fascinados por la grandiosidad de un paisaje que nos deja sin palabras, vemos, allá al fondo, ese lago y otros lugares de una tierra que agota los calificativos con lo que pretendamos describir su belleza.  

domingo, 1 de septiembre de 2013

Reflexiones del barón


Fue Locura o simple ensoñación de un romántico esas altivas piedras que se aparecen ante los ojos admirados de quien contempla Neuschwanstein. Nueva piedra del cisne significa su nombre y quién podría asegurar ahora si tan sólo fue el delirio épico de un hombre anclado en otros tiempos ya pasados y deseoso de rememorar hazañas de aquellos seres mitológicos idealizados y ensalzados por la grandiosa música de Wagner, o simplemente el caprichoso deseo de un rey que sirvió para que la mano inspirada del arte y el trabajo de muchos hombres erigiesen en un fascinante entorno tal sinfonía arquitectónica que nos invita a fantasear con hadas y dragones. Sea como fuere, Baviera se benefició al construirlo y todos nos deleitamos al visitarlo

sábado, 27 de julio de 2013

Reflexiones del barón


La tierra se ha estremecido y el mar la sosiega. Nada puede ser lo mismo tras un gran dolor y la tristeza vuelve gris a las aguas que reflejan el sentir de un cielo cargado de pena por esas gentes que sufren mirando su calma. Como en un espejo de plata queremos mirarnos en ellas y nos devuelven su imagen más bella y serena para apaciguar nuestra rabia y absorber las lágrimas que no podemos contener al mirarlas. Se viste de luz y es tan brillante que deslumbra la vista y adormece el sentido avivando los sueños. Sueños de vida y sobre todo de esperanza. Deseos de felicidad y ansias de amar. La mar nos devuelve esa tranquilidad que nos arrebata el miedo y la inseguridad de un mañana siempre incierto, dándonos la fuerza necesaria para no desesperar. Qué seria de mi tierra sin su mar!. Qué sería de nosotras sin la sal y la fuerza de sus aguas!

jueves, 25 de julio de 2013

Duelo


Un minuto, a penas un segundo y la fiesta de Galicia se vistió de luto. Para siempre quedará unida en la memoria esta efemérides a la tragedia que todos hemos sufrido ayer. Mi sentimiento y mi compañía con todas las víctimas y sus familiares y amigos. Hay días que se graban dolorosamente en el alma y hemos de aprender a convivir con su recuerdo. 24 de julio, víspera de Santiago, día de dolor y luto gallego y del resto de España

sábado, 22 de junio de 2013

Reflexiones del barón


El frío que peina esta tierra templa el ansia y esculpe el temperamento con recios toques de sobriedad y adornado de un talante sin artificio. 











Campos regados con el esfuerzo de quienes pisaron su suelo desde los albores de la historia y levantaron la cabeza sin vanidad pero con ese orgullo que imprime nacer en Castilla. Y nos muestra su abolengo y señorío entre las vetustas piedras de sus templos, palacios y castillos. 







Pero la verdadera grandeza de esta tierra radica en la sencillez de sus gentes de carácter parco y profundo y una nobleza que no precisa de blasones para ser reconocida y digna del mayor respeto. 











Nació pequeña y humilde y se hizo grande y poderosa para prevalecer sobre el resto de aquellos reinos cuyas gestas y fastos nutrieron las crónicas escritas para el recuerdo y dar constancia de hechos gloriosos y aciagos que hoy perduran en la memoria de esos pueblos. 





Alegría y tristeza, dolor y triunfo, abundancia y miseria,  forman el crisol donde se forjó la esencia de esta tierra castellana henchida de pundonor.    

sábado, 15 de junio de 2013

Reflexiones del barón


Un solar hecho de historia y arte que se alza hacia el cielo queriendo la eternidad. De aristócrata elegancia y gustos teñidos de un particular y personal aire de sofisticación. 

















Una tierra cargada de tradición feudal e iluminada por la razón desnuda de atavismos seculares  adornada con pensamientos de igualdad y deseos de libertad y fraternidad. 





El cielo parece acariciar los campos que muestran su verde y fecunda faz para deleite de quien viaja por esos viejos ducados que forman una antigua e influyente nación. 
















Más de una vez se imaginó ser el centro de una gran Europa acogiendo a otros pueblos bajo una misma corona. 












Pero aunque ese sueño se truncó y terminó diluido en otros reinos, su afán no cesó hasta lograr un nuevo concepto de unión que fue prosperando y ampliando su sentido y naturaleza enarbolando una bandera azul orlada de un círculo de estrellas doradas. 





























Y si esa idea no pasa ahora por su mejor momento ni parece caminar por la ruta ideada entonces, puede que la voluntad de sus gentes haga posible que esa ilusión de siglos no vuelva a extinguirse y tan sólo quede el humo de lo que fuera una brillante hoguera que debiera iluminar y dar calor a todo un continente cansado de calamidades, crisis y viejas rencillas que motivaron tantas guerras

No se concibe ni se entiende a Europa sin Francia ni Francia estaría completa sin entenderse con Europa. 

viernes, 7 de junio de 2013

Reflexiones del barón


Uno que quiso ser un rey poderoso dijo que bien valía una misa. Y quizás le valió la pena ser el dueño de Francia y ocupar un fastuoso y enorme palacio real. 

Otros, más tarde, dijeron que cuando ella se acatarraba Europa estornudaba. Y al menos durante bastante tiempo eso fue verdad, pues llegó a considerarse la capital del mundo, o al menos de este viejo continente que ahora parece que le pueden los achaques y su poder y posición hace agua por esas grietas que le va abriendo la economía y la política en general.


 Se diga lo que se diga y bajo que punto de vista se mire, yo estimo que es bella. Tanto que no sólo te asombra y te deslumbra con su monumental presencia, sino que te invita a vivirla y soñar y aprender incluso a saborear mejor y con más tino la belleza y, por que no decirlo, sentir que tu piel desea y busca el placer de una caricia como los labios se humedecen queriendo besar. 





Las calles, los barrios, sus plazas que parecen jardines compitiendo con avenidas que confundes con parques; y sin querer miras al cielo pretendiendo llegar a una punta de hierro que se cree tan grande que podría alcanzarlo. 



Y para qué decir su nombre si todos sabemos que se llama París