miércoles, 19 de diciembre de 2012

Felices fiestas



Os deseo unos días agradables en compañía de aquellos que amáis

Andreas

domingo, 16 de diciembre de 2012

Reflexiones del Barón



Y fuimos al extremo sur de la tierra y navegamos entre dos países hasta pasar el faro del fin del mundo. 



Y en nuestra travesía nos acercamos a los islotes donde dormitan gruesos elefantes marinos acompañados de aves trajeadas de etiqueta que vuelan y pescan en esas aguas frías y densas.



Y saludamos a unos delfines calderones que tuvieron la gentileza de dejarse ver, cosa no frecuente, y nos emocionaron los pequeños pingüinos, simpáticos y llenos de curiosidad por ver de cerca a eso seres que los miran entusiasmados. 




Y deben pensar o decirse entre ellos: qué bobos son estos raros ejemplares cubiertos de capas de pieles de colores y tan extrañas!. Y por qué se ríen?. Acaso les hacemos gracia?. Los divertidos son ellos que ni se sabe lo que parecen, se dicen para sí los pingüinos con sonrisas que no podemos apreciar nosotros

viernes, 14 de diciembre de 2012

Reflexiones del barón






Miras y a veces te confundes el cielo con el agua y las nubes parecen que se bañan o simplemente se deslizan sobre un bruñido espejo en donde se ven los márgenes de su orilla pintando las aguas de preciosos colores verdes, amarillos, ocres. 







Y no falta el blanco de la nieve y las nubes entre un azul intenso que se adueña de tu atención y te hace pensar y comprender lo grande y rica en matices que es la tierra que tanto nos da y tan poco respetamos, esquilmando en ocasiones sus frutos, alterando espacios y poniendo en peligro de extinción especies de animales y plantas y árboles cuyas maderas excitan nuestra ambición

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Reflexiones del barón





Si algo hay en Iguazú son mariposas de mil tamaños, formas y colores.







Y por supuesto agua. 









Cantidad de agua brava que asombra y te moja al acercarte a ella en su caída brutal desde lo alto de esa grieta enorme que provoca ruidosas y espectaculares cataratas. 




Impresiona ver esa masa líquida contundente que se desploma sobre un río que tan sólo es parte de ella misma pero tronzado y colocado por obra de la misma tierra muchos metros más abajo del lecho por donde discurre su cauce inicial

domingo, 9 de diciembre de 2012

Reflexiones del barón





Naturaleza viva, esplendorosa y tan grandiosa que a veces no te atreves a mirarla directamente y terminas cegado por ese extraño resplandor que la luz provoca al resbalar por la punzante y fría superficie de un fabuloso río de hielo. 






Un río que se rompe con profundos sonidos que atruenan el aire. 




Azules gélidos que atraen y causan enorme respeto, pues su belleza cautiva pero también puede atraparte y encerrarte en ella engulléndote para siempre. 




Y aunque no lo haga de hecho, si te encela al verla y quedas prendido de su piel helada que cruje y guarda restos de su caminar durante millones de años arrastrando cuanto pretendió cortarle el paso e impedir su viaje.

Maravillosa fuerza que nos deja sumidos en la pequeñez de nuestra personal naturaleza para recordarnos que nada somos ni podemos ante las extraordinarias facultades de la naturaleza 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Reflexiones del barón


La farola. Así la llaman todos y en ella se citan y quedan, sobre todo los jóvenes y adolescentes de cuyas bocas brotan bromas, risas, vida y gritos. Siempre hay gentes que pasan junto a ella, pues su sitio es el centro del bullicio de su ciudad. Y, sin embargo, a esa hora estaba sola. No era ni tarde ni demasiado temprano, pero estaba sola conmigo y en su regazo de piedra nadie se sentaba, ni tampoco al pie de sus escalones había alguien deseando divertirse, o ser feliz por unas horas. O sencillamente estar allí sin aguardar ni tener nada ni nadie por quien esperar para soñar o reír aunque solamente fuese con los ojos de la esperanza. Estábamos solos los dos y ella me miraba desde sus tulipas de cristal y seguro pensaba que su soledad no era peor que la mía. Y yo la miré despacio, fijándome en su piedra labrada y sus adornos de hierro; y tuve que reconocer que es muy bella esa farola y por ello la eligen a ella para quedar con amigos, o, por qué no, para encontrarse los amantes y verse tan bellos como lo es la farola de esta ciudad. Y por la noche nos alumbra y todo se ve diferente a la luz de esta preciosa farola. Cuántas almas se acomodan al pie de una farola, su farola, para no estar solas y vivir y sentir el calor de su luz o abrigarse con sus sombras. Cómo se ha de amar para creer que ese amor es su farola y la vida discurre tan sólo dentro del círculo que forma su luz al pie de esa farola

domingo, 4 de noviembre de 2012

Reflexiones del barón


Qué queda de tanta belleza si ese mar que te inunda se retira?. Acaso el sol suplirá con su luz el brillo que te da el agua al rebotar en ella sus rayos?. Qué puedes mostrar si no te cubre ese espejo que multiplica el resplandor de un cielo sin nubes. Si el mar no entra en ti solamente quedará a la vista el fango depositado en tu fondo. Es el agua salada del mar al entrar y llenarte quien te da sentido y deja tu vientre preñado de sal. Y, además, cubre tu miseria y tan sólo deja que veamos un hermoso espejo donde reverberan reflejos que nos hacen soñar con mundos fantásticos. Y nos miramos en tu cristalina apariencia y sentimos como la fuerza del mar nos invade y nos colma de esa misma dicha que te hace sentir a ti. Logra que seas algo tan precioso y estimado que cuando se retira y te deja, todos lo lamentamos y notamos que el alma se entristece al ver únicamente el lodo que queda en tu lecho ya vacío. Como una salina que precisa del mar para ser útil y bella, tú necesitas también que ese amor te reviva y nutra con su salobre plenitud y haga de ti la más bella y resplandeciente de las criaturas, pues le sobra luz y calor para darte vigor y desear amar la fuente que te da vida